Si visitas la capital del Tirol y dispones del tiempo suficiente, quizás te apetezca empaparte un poco de la maravillosa naturaleza que la rodea. Si este es el caso, pero la idea de profundizar en Nordkette te provoca cierto respeto, en este post nos adentramos en Sillschlucht, una pequeña ruta de senderismo apta para todos y sin salir de Innsbruck.

Igual que los locales

En Innsbruck, y en Austria en general, una de las actividades más populares es el senderismo, o Wanderung en alemán. En cuanto empieza el buen tiempo, gente de todas las edades se lanzan a las montañas, para pasarse los días haciendo kilométricas caminatas.

A lo largo y ancho del Tirol, podemos encontrar millones de lugares maravillosos por los que hacer una ruta a pie o en bicicleta, pero en la propia ciudad de Innsbruck la estrella es sin duda Nordkette. Su accesibilidad y sus sendas para todos los niveles, la convierten en una repetida elección para todo aquel que viva en sus alrededores. Te contamos otra forma de subir en este post.

Sendero del Sillschlucht. ©2020 Viajes casi perfectos

Una ruta al alcance de todos

Pero si no disfrutas especialmente con el senderismo, no tienes experiencia, no cuentas con la ropa o el calzado necesario, o no dispones del tiempo suficiente, pero te apetece estar en contacto por un rato con la naturaleza tirolesa, esta es tu ruta.

Sillschlucht significa literalmente desfiladero del Sill. El río Sill es el segundo río de Innsbruck, discurre a los pies de la colina de Bergisel y cruza la parte este de la ciudad para unirse con el río Inn. El recorrido se puede hacer de varias formas, pero mi recomendación es empezar en la parte baja e ir subiendo hasta llegar a Tirol Panorama. La subida es muy llevadera y apta para casi cualquier condición física.

Entrada al Sillschlucht: una ruta para todos en Innsbruck
Entrada al Sillschlucht. ©2020 Viajes casi perfectos

Para que sea más fácil orientarnos, vamos a fijar como punto de partida el Restaurante Bierstindl, al cual es muy fácil llegar a pie desde el centro o en trasporte público.

Ubicación del Bierstindl.

Dejando el restaurante a nuestra derecha, seguimos por la acera a nuestra izquierda para continuar todo recto hasta ver un puente peatonal que cruza las vías del tranvía y la autopista. Cruzamos dicho puente y seguimos por la derecha, en paralelo al río Sill.

Como llegar a la entrada del Sillschlucht desde Bierstindl.

Siguiendo por la carretera hasta el final, a unos cuantos metros encontraremos una imagen poco agradable a la vista. Aquí se encuentran varias casetas de construcción, filtros, cables y otros artefactos pertenecientes a la construcción de un túnel por parte de la compañía ferroviaria austriaca, parte de un proyecto para encontrar la vía más rápida de llegada a Brennero, la frontera con Italia.

Ignorando esta poco agraciada estampa, que parece sacada de una película sobre un apocalipsis zombie (es lo que siempre pienso) y antes de llegar a dicho túnel (aún en construcción), seguimos a la derecha, cruzando la puerta en la valla metálica. No tiene pérdida.

Naturaleza alrededor de Bergisel

Aquí empieza por fin el espectáculo natural. Un sendero nos llevará por la ribera del río, de un lado a otro, haciéndonos cruzar de vez en cuando por puentes y pasarelas de madera o reja, desde los cuales se puede ver el río bajo nuestros pies.

Sendero de madera en el Sillschlucht
Sendero de madera en Sillschulcht ©2020 Viajes casi perfectos

Pequeños caminos se salen del sendero más pronunciado para acercarse al río, dónde a veces grandes rocas, a veces bolos o a veces incluso arena, nos permiten también sentarnos a descansar o hacer un pequeño picnic. No es raro ver a unas pocas personas tomando el sol en los días de verano.

El río Sill en el Sillschlucht
El río Sill desde uno de los puentes. ©2020 Viajes casi perfectos

Avanzando ya en el sendero, podemos contemplar pequeñas formaciones rocosas, frondosas arboledas y pequeñas cascadas. Desde la parte baja, antes de cruzar el río, veremos en la distancia el trampolín de salto de esquí de Bergisel y el mirador que pertenece a la llamada Panoramarunde, o vuelta panorámica. Se trata también de otra pequeña ruta de senderismo, pero en este caso rodeando el monte de Bergisel y sin bajar hasta el desfiladero del Sill.

Trampolín de saltos de esquí de Bergisel desde la orilla del Sill
Trampolín de saltos de esquí de Bergisel desde la orilla del Sill. ©2020 Viajes casi perfectos

Seguimos hasta llegar al puente que veis en la siguiente imagen. Podríamos seguir caminando en línea recta, pero la ruta entonces sería mucho más larga.

Cruzamos el puente y ya empezamos a subir poco a poco, viendo que algún tramo del sendero se llena de volumen gracias a las raíces de enormes árboles centenarios. Aquí se ubica la pasarela mirador que ofrece unas preciosas vistas y que ya habíamos podido observar desde la parte baja del recorrido. En lo alto podemos ver también el famoso trampolín, ahora mucho más de cerca, diseñado por la arquitecta Zada Hadid.

Puente hacia Bergisel en Sillschlucht
Último puente que cruzamos antes de empezar a subir por Bergisel. ©2020 Viajes casi perfectos
Trampolín de Bergisel desde la pasarela del Panoramarunde
Vista del trampolín de Bergisel desde el mirador. ©2020 Viajes casi perfectos

Si queremos aprovechar y explorar un poco el monte, siguiendo los senderos llegaremos siempre a algún punto desde el cual podríamos volver con facilidad al lugar en el que habíamos comenzado. Además hay distintas señalizaciones que nos facilitarían el camino.

Vista desde el mirador de Panoramarunde en Bergisel
Vista desde el mirador. ©2020 Viajes casi perfectos

Volviendo al punto de partida

Mi recomendación, si no se dispone de demasiado tiempo, es seguir hacia la derecha siempre que haya una bifurcación del sendero. Llegaremos entonces al parking de Bergisel, justo detrás del Tirol Panorama. Esto último es una una increíble pintura panorámica que bien merece otra una visita.

Parking de Bergisel
Parking de Bergisel donde acaba (o empieza) la ruta. ©2020 Viajes casi perfectos
Das Tirol Panorama. ©2020 Viajes casi perfectos

El museo cuenta también con un restaurante y en la explanada que se encuentra justo delante hay un pequeño cenador, donde uno se puede asomar sobre la ciudad y aprovechar para sacar un par de bonitas fotos.

Dejando todo esto a nuestra derecha, un camino peatonal en zigzag nos lleva cuesta abajo hasta el Restaurante Bierstind, lugar que habíamos tomado como punto de partida.

Explanada delante de Tirol Panorama. ©2020 Viajes casi perfectos
Camino desde el parking de Bergisel al punto de partida. ©2020 Viajes casi perfectos

Podemos parar a tomarnos una refrescante cerveza y un merecidísimo plato típico tirolés.

Si no os apetece subir desde el Sillschlucht, pero queréis disfrutar de un pequeño paseo y de las vistas desde el mirador, podéis recorrer simplemente la Panoramarunde, empezando desde el ya mencionado parking. Está muy bien señalizado y no tiene pérdida, pero el contacto con la naturaleza sería menor en este caso.

Señalización del Panoramarunde en el parking de Bergisel. ©2020 Viajes casi perfectos

Al margen de Nordkette, ¿sabrías de algún otro lugar en Innsbruck para disfrutar de la naturaleza sin salir de la ciudad?

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